PATRICIO ROJAS:

“El remo es una vocación para nosotros. Con una beca tienes para vivir ese año y ya está”

El Campeonato del Mundo de Remo en Sarasota (del 24 de septiembre al 1 de octubre) podría tener un invitado nada deseable: el huracán María. Mientras, España buscará demostrar un cambio de ciclo en la Federación.

Imagen de Martita Moreno.

 

José M. Amorós
@JoseMAmoros
Publicado el 23/9/2017 a las 16:00

TIEMPO DE LECTURA: 10 minutos

Los huracanes han protagonizado la información sobre el estado estadounidense de Florida en las últimas semanas. No hace mucho, Irma impactaba al mundo con su potencia destructora contra todo lo que encontraba a su paso. Ahora, María entra en el Caribe con un amenaza similar. Allí, en la ciudad de Sarasota, se disputa esta semana el Campeonato del Mundo de Remo. Desde hace unos días, el equipo nacional español, con Patricio Rojas entre sus filas, se prepara en esta localidad de nombre español -derivado del nombre propio español Sara y el apellido Soto- para una de las citas clave del ciclo olímpico. Sin miedo a huracanes, están con ganas de calmar las aguas revueltas del remo español por la falta de grandes resultados en los últimos años.

¿Cómo está la ciudad tras el paso del huracán? ¿Se vio afectada?

Sí, pasó por aquí. Estamos en la costa oeste de Florida, a unos 50 km de Tampa. Ahora aún están montando las instalaciones y el campo de regatas, aunque por la calle no se ve nada destruido por las calles ni nada.

Y tras el Irma, parece que llega el huracán María. ¿Se está hablando de eso?

Sí. En principio, se desvía antes de llegar a Florida, pero puede cambiar. Por lo que parece, María no debería llegar hasta aquí.

Ojalá que no, pero si eso pasara… ¿os han hablado de lo que se haría? Como el plan de evacuación u otros protocolos…

Sí. Nos han informado de que, dos o tres días antes de la posible llegada, nos iríamos de Sarasota y se suspendería el Campeonato del Mundo. Aunque, en principio, no debería haber ningún problema.

Este Mundial de 2017 se presenta como un campeonato clave para el remo español. Hay que buscar dar un paso más…

Sí. Este año ha cambiado la estructura de la Federación, con cambio del presidente y su junta, y también hemos tenido cambio de director deportivo. Este 2017 es un año de transición, para ver cómo funciona todo de nuevas. Las sensaciones que estamos teniendo los deportistas son mejores que otros años. Hemos llegado en mejor forma para esta última e importante parte de la temporada. Ahora hay que plasmarlo en los resultados de este Mundial. Hemos llegado a la cita con más seguridad en nosotros mismos.

¿Qué ha cambiado en la nueva preparación para esa mejora de las sensaciones?

El plan de otros años incluía más intensidad al principio de la temporada, demasiado temprano. Este año, en cambio, hemos tardado en incrementar la intensidad del entrenamiento y se nota en que no hemos llegado tan fatigados como en las temporadas anteriores. El pico de forma, ahora sí, va a coincidir con el Mundial.

“En 2016 ya tuvimos a Anna Boada y Aina Cid en la final olímpica […] fueron las dos primeras chicas españolas en una final de remo en la historia.”

Estos cambios buscan mejorar la imagen del remo. En estos últimos años, quizás la falta de resultados lo ha hecho desaparecer un poco, ¿verdad?

Bueno, es cierto que en categorías inferiores todos los años tenemos buenos resultados internacionales. Este mismo año hemos tenido alguna medalla y varios finalistas en el Campeonato del Mundo sub-23. O el año anterior, el doble quedó campeón del mundo. Incluso en los Mundiales y Europeos absolutos hemos tenido muchos finalistas. Sí que es verdad que, comparándolo con el piragüismo, que es el deporte que más se asemeja desde fuera, tenemos peores resultados que ellos.

¿A qué se debe esa diferencia en resultados de los últimos años entre ambos deportes?

Pienso que una hornada de remeros se ha perdido en estas últimas temporadas por falta de becas, trabajo o estudios. Aunque ahora vuelve a haber una buena base de jóvenes de 24 a 30 años, que forman la base de la Selección que estamos ahora en Sarasota. Aquí solo hay una excepción: mi compañero Jesús Álvarez en el doble ligero, que tiene 43 años. Ahora mismo vuelve a haber un muy buen grupo para, de cara a los JJ.OO. de 2020, dar un gran paso adelante.

Ya que has sacado ese paralelismo con el piragüismo… ¿Cómo veis, desde el remo, los éxitos del ‘deporte hermano’? ¿Un poco de envidia?

Más que envidia, el tema es que el piragüismo lleva muchos años haciendo las cosas bien. Tienen el truco pillado para conseguir buenos resultados. Ahora nosotros nos tenemos que centrar en nosotros mismos e intentar acercarnos a las potencias mundiales del remo como Gran Bretaña, Australia o Alemania. En 2016 ya tuvimos a Anna Boada y Aina Cid en la final olímpica que, aunque no se haya hablado mucho de ellas, fueron las dos primeras chicas españolas en una final de remo en la historia. Ahora tenemos que seguir sus pasos e intentar que en Tokio estén los máximos barcos posibles y meter los máximos también en la final.

“No he entrenado demasiado la prueba en la que compito en este Mundial porque aún no estaba claro quién iba a participar en cada prueba.”

¿Qué se ha estado haciendo mal hasta ahora?

Como he dicho antes, la preparación física no se hacía bien y esta temporada se está tomando para hacer la transición. En mi caso, no he entrenado demasiado la prueba en la compito en este Mundial porque aún no estaba claro quién iba a participar en cada una.

Otro de los temas seguramente a mejorar: has hablado de una pérdida de remeros por el tema de las becas. ¿Qué ha ocurrido en estos años para esa desaparición de deportistas?

Cuando los resultados no acompañan y no hay becas, tienes que vivir de algo. Al final, si no tienes ayudas de la Federación para poder sobrevivir, teniendo que compaginar estudios y entrenamientos, tienes que quitarte de algo. Según cada familia y su poder adquisitivo, puede favorecer a algunos a conseguirlo. El que para vivir tiene que trabajar, tiene que dejar algo, y muchos deciden dejar el remo. Es una putada, pero así es.

¿Y con la nueva estructura directiva de la Federación hay más colaboración?

En el tema de becas, la Federación no da ninguna. Ya nos avisa de que no puede dar becas individuales a los deportistas. Pero el objetivo es que todo el poder económico con el que cuenta la Federación vaya destinado para ayudar a sus deportistas a conseguir resultados: inversiones en nutrición, médicos, embarcaciones, viajes… La Federación no da becas, pero así ayudan a que podamos conseguir una beca ADO.

No se dan becas desde la Federación, pero quizás sea porque ni la propia Federación tenga dinero para dar esas becas…

Claro, ahora están trabajando para eso. Con el cambio en la Federación, se están buscando recursos propios. En mi caso, prefiero que me apoyen para conseguir un buen resultado a que me den una beca y luego no conseguir el resultado que quiero.

“La Federación no puede dar becas individuales a los deportistas, pero ayudan a que podamos conseguir una beca ADO.”

Patricio Rojas, en primer plano, entrenando en Sarasota.

Imagen de la Federación Española de Remo.

 

Mejor tener buenos medios que dinero, ¿no?

Eso es. Porque los remeros no estamos en remo por el dinero. Estamos en el remo porque tenemos ilusión y ganas de poder ir a unos Juegos Olímpicos. Estamos porque nos gusta remar. No hacemos remo por el dinero. Entrenamos 4, 5 o 6 horas al día y se pasa demasiado mal en los entrenamientos como para pensar en el tema económico. Sí, está claro que eso siempre ayuda, pero pensamos más en otras cosas que nos hacen seguir.

Por lo que te tienes que tomar el remo más como una vocación que como una manera de ganarse la vida…

Sí, el remo es totalmente una vocación para nosotros. Que el dinero de la beca ayuda para hacer tus compras, para que puedas salir o irte 5 días de vacaciones está claro. Pero con el importe de una beca tienes para vivir ese año y ya está. No somos como los futbolistas ni los jugadores de baloncesto ni nada parecido, que pueden tener para vivir toda la vida.

Me ha impactado el número de horas de entrenamientos que nos has dicho antes. Y si además hay que sumar las horas de trabajo o estudio…  ¿Cómo es la vida de un remero profesional?

Este año estoy trabajando en mi club de remo ayudando sobre todo en el tema de los chavales, siendo entrenador. No trabajo demasiadas horas (8-10 horas a la semana) pero sí es tiempo que consumes. También estudio en la universidad. Y entreno: hago un entrenamiento de 5-6 horas al día, de lunes a sábado. El domingo, descanso.

“El remo es totalmente una vocación para nosotros. […] Con el importe de una beca tienes para vivir ese año y ya está.”

¿Cuántos kilómetros haces al día en esas 5-6 horas diarias?

La regata son 2.000 metros en competición. En un día entrenamos 12, 14, 20 o 24 kilómetros para una regata de solo dos. Ahora, en plena temporada, hacemos unos 20 kilómetros diarios. En fase de preparación y volumen, llegamos a hacer 40 kilómetros fácilmente.

Trabajo, estudios, entrenamientos… ¿No te faltan horas al final del día?

Me despierto a las 5:30 de la mañana, entreno antes de ir a clase, voy a la universidad y vuelvo a entrenar por la tarde. Así voy. Como ya te he dicho, es vocación, es la ilusión de ir a unos Juegos Olímpicos.

Y no todo es entrenamiento. Además, el remo no es siempre un deporte individual. En tu caso, compartes embarcación con otros compañeros (en este Mundial, el doble ligero con Jesús Álvarez). También será importante la compenetración entre vosotros.

En competición se mide todo: el orden, una remada lo más parecida posible o esa palabra de aliento en plena regata. Conocer qué hay que cambiar, cuándo se puede aflojar o apretar. Son muchas horas para coordinarse y remar lo más parecido posible para que en competición salga lo mejor posible.

“Lo importante es que todos rememos lo más parecido posible, para facilitar que yo me pueda montar con otro compañero y podamos remar juntos de manera adecuada.”

Pero al ser un combinado nacional, no siempre tendréis la misma localización: cada uno puede vivir en una punta del país. ¿Qué se hace entonces?

Por ejemplo, el M4 español lo conforman un vasco, un gallego y dos sevillanos, y viven todos en Sevilla. Ellos sí pueden entrenar diariamente juntos. Cuando mi compañero y yo vivimos cada uno en un sitio, cada cierto tiempo nos juntamos y salimos a remar. Lo importante, y lo que busca el entrenador nacional, es que todos rememos lo más parecido posible, para facilitar que yo me pueda montar con otro compañero y podamos remar juntos de manera adecuada.

Y para el Mundial, llevaréis más tiempo juntos, ¿no?

Sí, llevamos desde principios de agosto.

En remo, como en piragüismo, suele haber cambios en los tripulantes de los botes. ¿Ya se están postulando, en tu caso con el doble ligero, las embarcaciones de cara a Tokio 2020?

Este doble ligero es el que se quiere llevar. Aunque sí que vienen apretando jóvenes desde abajo que están consiguiendo triunfos en categorías inferiores de Mundial y Europeo, y van a intentar meterse en esta embarcación de cara a los Juegos. Si somos capaces de que en el mismo país nos “apretemos las tuercas” los unos a los otros, cuando llegue la competición internacional va a salir bien. Estoy convencido de que el doble ligero estará en Tokio por la competencia que tenemos en España.

“Estoy convencido de que el doble ligero estará en Tokio por la competencia que tenemos en España.”

Sobre todo, será un objetivo para mejorar el número de clasificados para la cita olímpica. En Río solo fueron dos embarcaciones, ¿cuántos serán en Tokio? ¿Cuál es tu apuesta?

El objetivo no es mejorar el número. Es multiplicarlo.

¿Por cuánto?

Por tres. Por lo menos, hay que intentarlo. Seis embarcaciones.

Ojo, porque eso ya sería muy parecido al piragüismo…

Bueno, lo único es que ellos se clasifican y tienen opciones de medalla. Para nosotros, ese objetivo sería en 2024: consolidarnos con cinco, seis, siete u ocho barcos olímpicos y luego acercarnos a las medallas. Ahora mismo estamos un poco lejos, pero trabajando como estamos trabajando, cada vez estamos más cerca de las potencias mundiales, clasificando a todas las embarcaciones.

¿El objetivo para el Mundial?

Somos 24 botes y queremos entrar en semifinales. Sería estar entre los 12 primeros. Es un objetivo que si no lo conseguimos, para mí sería un fracaso. A partir de estar en semifinales, intentar estar entre los 8 mejores y si nos encontramos bien luchar por estar en la final de los 6 primeros. Entrar en la final sería un resultado increíble y entre los ocho mejores, un muy buen resultado. Pero el objetivo básico es estar entre los doce. ©RELEVO

Enviar comentario

Únete a la lista de correo de RELEVO
y entérate de todas nuestras novedades