Un parque que cambió una comarca

El Parque Olímpico de La Seu d’Urgell, que albergó las pruebas de piragüismo en aguas bravas de Barcelona ‘92, se ha convertido en uno de los principales motores económicos del Segre.

Un parque que cambió una comarca

El Parque Olímpico de La Seu d’Urgell, que albergó las pruebas de piragüismo en aguas bravas de Barcelona ‘92, se ha convertido en uno de los principales motores económicos del Segre.

Alejandro Diago
@alejandrodiago
Publicado el 27/9/2017 a las 12:00

TIEMPO DE LECTURA: 3 minutos

La Seu d’Urgell es una de las localidades con más vida de Cataluña. Tras ver cómo su población ha crecido en más de 2.000 personas en los últimos 20 años, la capital de la comarca del Segre es uno de los núcleos de población que más ha progresado en dicha comunidad. Y es también uno de los puntos de mayor relevancia deportiva dentro de la misma gracias al Parque Olímpico del Segre, una instalación construida para los Juegos Olímpicos que se ha consolidado como un punto de referencia del deporte en España.

Pero casi nadie en la comarca se esperaba que, en 1992, los Juegos Olímpicos de Barcelona transformaran el lugar. Y menos, después de la tragedia vivida diez años antes, cuando unas inundaciones desbordaron los ríos Segre y Valira y dejaron 12 fallecidos. La comarca quedó destrozada y arruinada, y el Gobierno tuvo que declarar el lugar zona catastrófica. No era el mejor momento para el optimismo, ni para pensar en lo que podría pasar diez años después.

“Casi nadie esperaba que unos Juegos Olímpicos llegarían para ayudar a la comarca del Segre a recuperarse de las riadas de 1982”

Maialen Chourraut durante la Liga Nacional de Slalom en La Seu.

Imagen de Manuel Fonseca (CC).

Todo cambió en 1987. Al tiempo que, en Lausana (Suiza), Juan Antonio Samaranch pronunciaba sus palabras mágicas -“A la ville de… Barcelona”-, otro hecho hacía renacer la esperanza en La Seu d’Urgell y en toda la comarca del Segre: la canalización del río ya era un hecho y la concesión de los Juegos a Barcelona traería consigo otro premio para la comarca: La Seu d’Urgell acogería las pruebas de piragüismo de la cita olímpica. Sin duda, era el momento ideal para transformar a La Seu en una localidad moderna.

Y así se hizo. En 1992, el canal era una realidad. Hasta allí acudieron los mejores palistas del mundo. Una cita que atrajo miles de visitantes a la ciudad y que puso su nombre en el foco del planeta. Tras los Juegos, el legado que dejó la cita olímpica fue un canal de primera calidad, idóneo para albergar las mejores competiciones internacionales y para el entrenamiento de alto nivel.

“El Parc Olímpic del Segre es uno de los mejores centros de entrenamiento de piragüismo en aguas bravas del mundo y base de deportistas de primer nivel”

25 años después de Barcelona, ese objetivo se ha cumplido. El Parc Olímpic del Segre no sólo es uno de los principales motores económicos de la comarca y un lugar al que aficionados de todos los países van para practicar deportes acuáticos; es también uno de los mejores centros de entrenamiento de piragüismo en aguas bravas del mundo. Un lugar donde entrenan figuras de primera categoría como Maialen Chorraut, que se ha establecido en la localidad como una urgelitana más, y cuyo futuro es aún más prometedor.

Porque la actividad del Canal de La Seu no va a parar. Ya no es solo las Copas del Mundo de Slalom que acoge año tras año. En 2019, La Seu y Sort acogerán los Campeonatos del Mundo de Piragüismo de slalom, descenso y estilo libre. Otro impulso más a una comarca que apuesta por el deporte y que ha hecho de la actividad física su motor económico. ©RELEVO

Rafting en el canal.

Imagen de
pxhere.

Imagen de
L. Miguel Bugallo Sánchez -Lmbuga- (CC).

Imagen de
Jordiferrer (CC).

Imagen de
Jordiferrer (CC).

Enviar comentario

Únete a la lista de correo de RELEVO
y entérate de todas nuestras novedades