ISRAEL OLIVER:

“No encontrar club me hace sentir más discapacitado”

El deportista español con más oros en Río 2016, doble campeón paralímpico de natación, se desespera tras 6 meses sin encontrar club: estuvo a punto de perder su beca deportiva.

Una entrevista de José M. Amorós (@JoseMAmoros) y Cristina Olmo
Publicado el 23/3/2017 a las 10:00

TIEMPO DE LECTURA: 12 minutos

“La sonrisa del canario, del campeón paralímpico. Enorme. Feliz y contento, claro que sí. No es para menos.” Así narraban Javier López y Alejandro Sánchez la ceremonia de entrega de medallas de la prueba de 100 metros mariposa S11 en el Centro Acuático de Río de Janeiro, donde Israel Oliver se colgaba el primero de sus dos oros en los pasados Juegos Paralímpicos.

Una sonrisa que se ha convertido en desesperación. ¿Cómo pasa un deportista de héroe a repudiado en solo seis meses? Este canario de 29 años lo está viviendo en sus carnes. La semana pasada recibía la notificación del director general de Deportes de Canarias anunciándole que el Club Natación Metropol rechazaba definitivamente su oferta de formar parte, a pesar de que el doble campeón paralímpico había solicitado él mismo su fichaje sin nada a cambio.

¿Cuál es la realidad a día de hoy de Israel Oliver?

Sigo sin club. La última notificación que tengo es una llamada de la Dirección General de Deportes avisándome de que el director general ha hablado con el coordinador del CN Metropol sobre la negación de aceptarme entre sus deportistas. Según me han advertido, en esa conversación el club ha dicho que ellos nunca se han negado a dejarme las instalaciones, pero que se niegan a que yo compita con ellos. Algo que no solventa en nada mi situación. Yo no tengo problemas para poder entrenar en unas instalaciones. Con cualquier piscina me puedo apañar. El fin de buscar un club con cierto renombre, como puede ser el Metropol, es tener un club con un gabinete de prensa que difunda los resultados deportivos. Ese es el motivo por el que busco un club así. Si no, en cualquier club de barrio me podría apañar. O yo por mi cuenta en una piscina municipal. Dan motivos y excusas absurdas que no tienen nada que ver con lo que se habló en la entrevista personal que tuve con ellos a la hora de fichar.

¿Qué argumentos dan para negarte tu entrada?

En un intercambio de correos que hubo cuando hice la petición para poder fichar por su club, les comenté que el único interés que tenía era buscar un club con cierto renombre para hacer llegar a la gente mis resultados deportivos. No pedía dinero, no pedía nada. Cuando yo no pedí dinero, ellos se frotaron las manos y dijeron que no había ningún problema, que se iba a proceder a hacer el fichaje. Transcurrieron varias semanas esperando su respuesta, y yo presionando para que me dijeran algo, porque me corría prisa para hacer la formación de la ficha federativa.

La respuesta llegó con un correo -aunque me dijeron que me iban a llamar, me respondieron por correo- donde exponían su negativa a mi fichaje y adjuntaban los motivos por lo que no se podía proceder a mi incorporación: según la argumentación del CN Metropol, la Federación Española de Deportes de Personas con Discapacidad Física (FEDDF) -que no tiene nada que ver con la mía- y la Dirección General de Deportes de Canarias ponían impedimentos burocráticos por los que no se podía realizar el fichaje. Como no tengo ni idea, a los 5 minutos de leer el correo electrónico llamé al coordinador del club, me cogió el teléfono su secretaria y me dijo que se acababa de ir (a las 12 de la mañana). Le pedí que le dejara una nota de carácter urgente donde le avisara de que quería hablar con él. Esto fue en enero y jamás me devolvieron la llamada.

Fue entonces cuando quise saber qué problemas burocráticos eran los que impedían mi fichaje por el club. Me puse en contacto tanto con la FEDDF (a la que ellos se referían en su comunicación), como con la Dirección General de Deportes de Canarias. Nunca me cogieron el teléfono ni unos ni otros. En ese momento, Almudena Rivera, periodista de Marca, se ofreció a buscar todas las informaciones y a ponerse en contacto con ellos. Gracias a su interlocución, me enteré de que ni la Federación Española de Deportes para Ciegos -ahora sí, mi Federación-, ni la Dirección General de Deportes de Canarias habían puesto ningún tipo de impedimento para proceder a mi fichaje por el CN Metropol. Es ahí cuando descubro que el club me había mentido. O por lo menos, los motivos que ellos alegaban para no proceder al fichaje eran mentira. Ahora, el CN Metrópol dice que jamás me ha negado el uso de las instalaciones, pero eso no es lo que se habló en mi conversación con ellos y lo que yo solicitaba.

“Ven el deporte paralímpico como un entretenimiento para gente con discapacidad, o una labor social. No me consideran deportista por muchos oros que tenga”

Es poco entendible su postura. ¿No sería bastante rentable en cuanto a imagen y prestigio poder contar en sus filas con un doble campeón paralímpico?

Si Mireia Belmonte va al club Metropol y les ofrece competir con su nombre, les ofrece poder fichar por el club y, además, no les piensa cobrar nada… ¿Tú crees que le van a decir que no? Pues, obviamente, no. A mí me han dicho que no porque soy paralímpico. Es algo que tengo clarísimo. De hecho, cuando fui a la segunda cita en la sede del Metropol -porque la primera me dieron plantón-, me presenté para hablar con el coordinador de deportes y… ¡tampoco estaba! La persona que me atendió a mi llegada me dijo: “¿Tú quién eres?” A lo que respondí que era Israel Oliver y que venía para una entrevista personal con el coordinador. “Ah, sí, tú eres el minusválido…”, me dijo. “No, soy el deportista paralímpico”, fue lo que conseguí responder. Entonces intentó salir del paso con un “Sí, sí, eso es”.

Qué forma más desagradable de tratar a alguien…

Yo me doy cuenta por estos gestos que han pasado y, por cómo me han tratado, que ellos ven el deporte paralímpico como un entretenimiento para gente con discapacidad, o una labor social, como dicen en otros sitios. No me consideran deportista por muchos oros que tenga. No tienen ningún tipo de interés en dejar que un deportista paralímpico forme parte de su club. Sé que, hace unos años, Enhamed Enhamed, otro deportista paralímpico con cuatro oros en los Juegos, intentó también fichar por ese club y también le dijeron que no. Enhamed tiene mucho poder de comunicación, lo utilizó y se montó una muy gorda, y la directiva del Metropol de por aquel entonces sí le dio la oportunidad de competir con el club. No solo eso, sino que llegaron incluso a pagarle. La actual directiva no sé cómo gestiona esto, pero a mí personalmente me ha dicho claramente que no.

Después de todo esto… ¿Qué dirías de cómo ves el deporte paralímpico en España?

Soy el deportista español tanto olímpico como paralímpico que más oros (2) ha conseguido en Río 2016. No pido dinero, ni pido nada, y no tengo patrocinadores, ni tengo club, ni tengo absolutamente nada. Sé que otros deportistas, yéndome a los olímpicos, incluso sin medallas o sin estar en unos Juegos Olímpicos, tienen mucho más de todo que un medallista paralímpico. Sé que la situación está cambiando y que estamos muchísimo más integrados, pero el abismo que hay entre olímpicos y paralímpicos en España es bestial. En otros países, como Inglaterra, Australia o Estados Unidos, el deporte olímpico y paralímpico van de la mano. En España, hacer esa comparación es penoso. Se ve la diferencia. Como te comentaba, el ejemplo claro es el de Mireia Belmonte. ¿Crees que a Mireia le van a decir que no en algún club? ¿Y sin pedir dinero? Por supuesto que no.

“Es el precio que tengo que pagar por irme de un Centro de Alto Rendimiento como es el de Madrid. […] Echaba de menos a mi familia y a mi entorno”

El problema es que tener/pertenecer a un club se podría decir que es obligatorio, ¿verdad?

Es necesario tener una ficha federativa para poder competir, y para formalizar esa ficha, uno de los requisitos que piden es pertenecer a un club. Si no hay ficha federativa, no hay posibilidad de competir. Y si no hay oportunidad de competir, perdemos la posibilidad de cobrar la beca deportiva que da el Comité Paralímpico Español (CPE) y el Consejo Superior de Deportes (CSD). En resumen: si no hay club, no hay ficha federativa, y si no hay ficha federativa, no hay beca. Por eso tenía interés de solucionar esto cuanto antes.

Por eso, al ver que no conseguía un club, cuando llegó a la fecha máxima en la cual podía estar sin ficha federativa, desde el CPE me mandaron un email en el que me decían que, si no procedía a validar una ficha federativa, se eliminaría la beca deportiva. Por la urgencia, tuve que hacer un apaño: formalicé la ficha federativa mediante la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) de Tenerife, que ni es club deportivo, ni tiene instalaciones deportivas, ni tiene absolutamente nada. Pero por lo menos pudo formalizar esa ficha y no perder mi beca. Un apaño muy cutre.

Después de ganar dos oros paralímpicos has estado a punto de perder tu beca… ¿Ninguna institución (CPE, CSD, Federación…) ha dado un paso al frente?

A mí nadie me ha dado alternativas. Lo he tenido que mover yo solo. Me mandaron el correo diciéndome que me iban a sancionar quitándome la beca. Ahí no vi mucha colaboración por su parte. Ni me han dicho nada, ni me han propuesto nada. Me lo he tenido que buscar yo. Ellos debieron pensar que si lo podía hacer mediante la ONCE, pues que lo hiciera mediante la ONCE. Pero nada referente a un club. Supongo que les da igual.

Ante esta situación, ¿has tenido que dejar de entrenar?

No he dejado de entrenar. No puedo hacer eso. Estoy entrenando por mi cuenta. En un gimnasio buscado por mi cuenta, en una piscina municipal que me he buscado por mi cuenta, peleándome con las señoras octogenarias para que no se metan por mi calle… La única verdad es que me estoy apañando yo solo.

Y todo esto viene al decidir volver a casa con tu familia y dejar el CAR…

Es el precio que tengo que pagar por irme de un Centro de Alto Rendimiento como es el de Madrid. Pero es que tras los Juegos tenía que elegir entre vida familiar y vida personal, o seguir recluido en un centro dedicándome únicamente a esto. Que es algo que ya he hecho durante toda mi vida y que ya estaba cansado de hacer en un 100%. Después de ganar dos oros, mi elección la tenía clara: echaba de menos a mi familia y a mi entorno. Así que sigo los plannings de entrenamiento de José Luis Vaquero [su entrenador durante su estancia en el CAR] y los llevo a cabo desde aquí por mi cuenta.

Israel Oliver durante la final masculina de los 100 metros mariposa (modalidad S11) de los Juegos Paralímpicos de Río 2016.

Ahora el Metropol dice que te deja entrenar en sus instalaciones. ¿Qué vas a hacer?

Es que ni aún ofreciéndomelo. No era lo que yo le pedí en su día. No les pedí ni dinero, ni les pedía nada. Solo les pedía que si yo iba a alguna competición, iría con su nombre, y si ganaba algo, su gabinete de prensa publicaría esos resultados y los difundiría. Ahora me dicen que puedo entrenar allí… ¿De qué me sirve a mí ir a entrenar a un sitio donde está claro que ni me quieren ni hacen el esfuerzo por que compita con su nombre? Para eso me voy a una piscina municipal, les pido a las pobres señoras con las que comparto piscina que tengan cuidado conmigo y ya está. No me merece la pena, y menos cuando me han tratado como lo han hecho. He tenido que sacar una nota de prensa y que todo el mundo se entere de una situación tan patética para que ellos ofrezcan ahora que, si quiero, puedo utilizar la piscina. Me parece tan penoso… Así que no creo que vaya.

¿Cómo te sientes al pasar de estar hace 6 meses en un podio paralímpico, en lo más alto, y ahora estar en una situación así?

Duele, obviamente, duele. Es frustrante. Te hace pensar que lo que has luchado y sacrificado no sirve para nada, porque no te van a decir nada ni te van a dar nada. Por suerte, mis medallas de oro son mías. Y eso no me lo va a quitar nadie, por mucho que quieran. Yo sé lo que he trabajado para conseguirlas. Sé lo que he sufrido y me he sacrificado para obtenerlas. Eso es mío y lo va a seguir siendo. No me lo va a quitar nadie.

Yo sé, y siempre lo he sabido, que el deporte paralímpico siempre va a ser el gran desconocido o la gran víctima del deporte. No me ha pillado mucho por sorpresa. Pero pensé que, cuando no tenías ninguna medalla de oro en unos Juegos, era obvio que no tuviese ningún tipo de difusión ni apoyo ni patrocinadores. Lo podría entender. Pero tengo dos oros, que significa que soy el deportista español que más oros ha conseguido juntando Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Río 2016, y aún así no me quieren en un club de natación. Si me dices que voy a una charcutería, puedo entender que no sepan quién soy. Pero un club de natación…

En olímpicos, una persona que gana en un campeonato de España tiene mucho más de todo que un oro en unos Juegos Paralímpicos en nuestro país. Me dan a entender que el deporte paralímpico ni siquiera es deporte, y lo que yo hago es entretenimiento o una labor social. No encontrar club me hace sentir más discapacitado.

“Es mi trabajo y ocupa el 100% de mi tiempo. […] Si este trabajo no me da para vivir y para dar de comer a mi familia, tendré que buscar otra cosa”

Después de todo esto… ¿Has pensado en dejarlo todo?

Muchísimas veces. Yo le digo a la gente que, aunque parezca una labor social, es mi trabajo y ocupa el 100% de mi tiempo. Yo tengo que vivir y siempre he pensado vivir de mi trabajo, no de lo que me regalen. No de las limosnas ni de las migajas de nadie. Si este trabajo no me da para vivir y para dar de comer a mi familia, tendré que buscar otra cosa. Me hace gracia que, para las fotos, cuando uno gana, todo el mundo se apunta: “¡Qué guay! ¡Deporte paralímpico! ¡Sois los mejores! ¡Menuda fuerza de voluntad!”. Pero luego en el esfuerzo del día a día y cuando verdaderamente lo necesitamos hay menos o no están.

Para que la gente entienda esa igualdad entre deportes olímpicos y paralímpicos. ¿Qué diferencia hay entre el entrenamiento diario de unos y de otros?

Ninguna. Bueno, que yo tengo que entrenar con gafas opacas. Yo me preparo las mismas horas, hago los mismos kilómetros dentro de la piscina que un deportista olímpico. Nada cambia en una preparación entre ellos y nosotros. El esfuerzo y el sacrificio de unos y otros es idéntico, solo diferenciándose en la adaptación para que pueda realizar mi nado. ©RELEVO

Final masculina de los 100 metros mariposa (modalidad S11) de los Juegos Paralímpicos de Río 2016.

Vídeos de Comité Paralímpico Internacional (IPC).

Final masculina de los 200 metros estilos (modalidad SM11) de los Juegos Paralímpicos de Río 2016.

1 Comentario

  1. tijo

    Sus palabras me parecen poco adecuadas…y hay algunos nadadores paralimpicos que entrenan por su cuenta en una piscina compartiendo calle con mas personas y no se acaba el mundo…
    No tiene nada que ver una medalla olímpica aunque sea bronce con un oro paralimpico,ni punto de comparación…
    Cualquier club de barrio como dice el, merecen todo el respeto y también puede difundir perfectamente los resultados
    Creo que esto no hace ningún favor al deporte paralimpico…

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