“Participar en los JJOO es EL sueño, pero ganar una medalla ya sería otro nivel”

Clara Ycart es una de las promesas del hockey español: recién ascendida a categoría absoluta, vive en el fortín de su deporte y está dispuesta a sacrificarlo todo.

“Participar en los JJOO es EL sueño, pero ganar una medalla ya sería otro nivel”

Clara Ycart es una de las promesas del hockey español: recién ascendida a categoría absoluta, vive en el fortín de su deporte y está dispuesta a sacrificarlo todo.

Alejandro Diago (@alejandrodiago), Bea Lara (@LilMuse92) y José M. Amorós (@JoseMAmoros)
Imágenes de Bea Lara
Publicado el 9/6/2017 a las 14:00

TIEMPO DE LECTURA: 21 minutos

El sol nos castiga fuerte de camino a la Residencia Joaquín Blume. Allí hemos quedado con Clara Ycart (Terrassa, 1999), una de las benjaminas de la Selección nacional de hockey hierba, que estos días se concentra en el Centro de Alto Rendimiento madrileño para disputar tres partidos de preparación contra Inglaterra. El grupo estará haciendo lo propio desde el día 8 al 16 de junio en Terrassa, donde se enfrentará a Nueva Zelanda en cuatro partidos.

Esa concentración casi coincide con la Selectividad a la que Clara Ycart también se ha enfrentado estos días. Acaba de terminar segundo de Bachillerato -con estupendas notas, por cierto: una media de 8,76- y agradece la flexibilidad que Adrian Lock, seleccionador nacional, le ha dado: “Adrian me ha dado un poco de margen y, por ejemplo, si tenía algún examen final que no me dejaban cambiar y era a la hora del entrenamiento, no pasa nada. Es de agradecer. Tengo concentración durante la Selectividad, pero esos días no voy a estar.”

Lo primero que hacemos al encontrarnos con Ycart es felicitarla: ha marcado uno de los goles en el último enfrentamiento contra Inglaterra de esta primera concentración, abriendo un marcador que ha quedado en 3-2 para el equipo español. Al mismo tiempo, comentamos el intenso calor que azota Madrid estos días. No entendemos cómo se puede jugar así: “Paramos cada 15 minutos porque jugar seguido con este calor sería horrible”, nos explica.

Clara Ycart fue convocada por primera vez para la Selección Absoluta de hockey hierba en diciembre del pasado año. Venía de quedar en cuarto puesto en el Mundial sub21 celebrado en Santiago de Chile.

¿Cómo fue para ti esa primera convocatoria para la Selección Absoluta? ¿Qué sentiste?

Me eché a llorar. Venía del Mundial y no me lo esperaba. Sabía que había una concentración en enero, pero no me lo esperaba ni mucho menos. Fue brutal. Estaba un pasito más cerca del objetivo, que son los Juegos Olímpicos.

Formas parte de la nueva hornada: vienes de jugar en categorías inferiores. ¿Cómo se ve y se valora a España en esas categorías a nivel mundial?

Creo que, en general, no está muy bien valorada. En el Mundial sub21 quedamos cuartas y la gente se sorprendía. Nos decían: “¡Qué gran generación tiene España!” En cambio, sobre Holanda, que quedó segunda, decían “Qué mal” o “Bueno, es normal”. Creo que ese es uno de los motivos por los que noté que España no estaba bien valorada, porque si no, una cuarta posición sería más “Ah, bueno, es España, es normal…

¿Cómo fue para ti esa primera convocatoria para la Selección Absoluta? ¿Qué sentiste?

Me eché a llorar. Venía del Mundial y no me lo esperaba. Sabía que había una concentración en enero, pero no me lo esperaba ni mucho menos. Fue brutal. Estaba un pasito más cerca del objetivo, que son los Juegos Olímpicos.

Formas parte de la nueva hornada: vienes de jugar en categorías inferiores. ¿Cómo se ve y se valora a España en esas categorías a nivel mundial?

Creo que, en general, no está muy bien valorada. En el Mundial sub21 quedamos cuartas y la gente se sorprendía. Nos decían: “¡Qué gran generación tiene España!” En cambio, sobre Holanda, que quedó segunda, decían “Qué mal” o “Bueno, es normal”. Creo que ese es uno de los motivos por los que noté que España no estaba bien valorada, porque si no, una cuarta posición sería más “Ah, bueno, es España, es normal…”

Participaste en la convocatoria de la World League en Valencia. ¿Cómo fue la primera competición con la Absoluta?

Fue muy raro. Todas las Selecciones jugamos igual en categorías inferiores, pero el ritmo es muy distinto, creo que no había jugado con casi ninguna de las jugadoras… Cambia mucho, sobre todo el ritmo. Con sub21 había mucho ritmo, pero con la Absoluta es otro nivel. Estuve un poco descolocada.

¿Quiénes fueron las compañeras que te ayudaron más a ubicarte?

Todas se portaron muy bien conmigo. Me daba muchísimo miedo no conocerlas. Mis padres sobre todo estaban un poco asustados por ello, pero muy bien. Me sorprendieron positivamente todas.

Hacer equipo es importante en todos los grupos. Por ejemplo, en la Argentina que quedó campeona olímpica en Londres 2012 todo el equipo estaba unido, con Luciana Aymar como líder.

Sí, yo creo que ese bloque se está formando gracias a que todas han acogido muy bien a las nuevas. Creo que es algo muy importante y que agradezco a las más mayores.

“Creo que en general España no está muy bien valorada en categorías inferiores”

Vamos a hablar de cómo se ha formado este grupo, esta Selección. Río 2016 seguramente fue triste no poder estar en la lucha por las medallas. ¿Qué ha cambiado de cara a este nuevo ciclo olímpico en el equipo nacional?

Ha habido algunos cambios en el staff. También creo que hemos empezado a ser un poquito más profesionales: tenemos ya una nutricionista. Son pequeños detalles que pueden marcar la diferencia en los partidos importantes. Este es, creo, el cambio que ha habido; tampoco controlo mucho al no estar antes en la Selección.

Ahora tenéis un staff técnico más completo. Muchas veces se piden resultados a los deportistas sin tener todo ese apoyo detrás, que es muy importante.

Sí, son los pequeños detalles. Es impensable que un deportista no tenga un fisio, pero un nutricionista también puede ser vital. En los primeros partidos, sí, vas tirando, pero en los últimos necesitas haber hecho las cosas bien en todos los aspectos.

¿Contáis con psicólogo en el equipo nacional de hockey para trabajar el aspecto mental? Quizá sea uno de los temas que últimamente se está investigando más.

No, eso no.

¿Crees que un psicólogo os podría ayudar a dar un paso más?

Creo que todo profesional que nos pueda aportar algo más es muy positivo para el equipo. Para mí, un psicólogo tiene las puertas abiertas, igual que cualquier profesional que nos pueda aportar algo positivo que nos dé más rendimiento al final o durante el torneo.

A la hora de la recuperación física, la alimentación… ¿Qué pautas soléis seguir?

Con la nutricionista sí tenemos pautas. No tenemos una dieta marcada, pero tenemos más claro lo que debemos hacer para recuperarnos mejor. Creo que la entrada de la nutricionista es algo positivo que tenemos en esta nueva etapa.

¿Recibís algún tipo de ayuda o beca?

Sí, tenemos la beca ADO. Pero cuando la beca ADO se te termina, no tienes para vivir. Te cubre una parte. Al final, en el hockey todo el mundo ha estudiado. Es difícil centrarte solo en el hockey.

Este año se cumplen 25 años de la mayor proeza del hockey femenino español: la medalla de oro en Barcelona ’92. Esta medalla llevó detrás mucho sacrificio; bien lo saben las que la consiguieron. Clara Ycart tiene muy claras sus aspiraciones olímpicas: ir a los Juegos sería su sueño, y es por lo que lleva luchando toda la vida.

¿Has podido hablar con integrantes del equipo olímpico de hockey de Barcelona ‘92? ¿Os habéis podido reunir con las jugadoras que hicieron historia en Barcelona?

Realmente no nos hemos podido reunir, pero todas conocemos a alguna que jugó, ya sea Maribel [Martínez], la portera, que es de las que más conozco; o Mercedes Coghen, que es la madre de una de las compañeras con la que he compartido concentraciones de Selección. Son un referente: una medalla de oro, la única que tiene España en femenino… Hace 25 años ya, realmente se nota lo difícil que es conseguirlo.

¿Crees que hay similitudes entre tu Selección actual y el equipo que logró el oro?

Uff, es difícil decirlo, pero… Puede haberlas. Yo creo que el carácter de esa Selección fue lo que les llevó a ganarlo.

“Creo que el carácter de la Selección de hockey de Barcelona ’92 fue lo que las llevó a ganar el oro […] A la Selección actual la define la lucha hasta el final”

Un carácter que supongo que tenéis en este equipo nacional. ¿Cuál es la palabra que mejor definiría a las “Red Sticks”?

Yo creo que la lucha, la lucha hasta el final. Hemos jugado los últimos dos partidos contra Inglaterra y hemos remontado en los dos. Eso es lucha: tener cabeza, no darse por vencidas hasta el final. Creo que es la palabra que ahora mismo nos define.

Ahora suponemos que estáis pensando en Tokio 2020, es lo que toca.

Sí, es el objetivo. Lejano, por decirlo de alguna forma. Pero, aunque parece que no, ya ha pasado casi un año desde Río 2016.

¿Qué esperáis en Tokio 2020? ¿Qué Selecciones pensáis que van a estar en la pomada por las medallas?

Creo que Holanda va a estar ahí; casi todos los años está y es una de las grandes potencias. Inglaterra creo que va a seguir estando ahí, porque el trabajo que están haciendo es muy bueno. Y Argentina y Alemania también son equipos que siempre están ahí, y en el top. No han sido sus mejores años, pero creo que ahora volverán a crecer y a luchar por las medallas.

¿Puede España conseguir una medalla en hockey hierba en Tokio?

Sí, yo creo que sí. Es por lo que estamos trabajando y luchando todas, es una opción. Si seguimos con el trabajo que estamos haciendo y las ganas, creo que puede ser.

Si te dicen: “Tienes que sacrificar todo por una medalla para España en Tokio 2020 en hockey hierba”, ¿lo harías?

Sí. Sí, clarísimamente. Es muy duro decirlo y complicado, pero creo que sí. Conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos es uno de mis sueños, y se tienen que sacrificar muchas cosas si se quiere conseguir, y tienes que estar preparado para ello.

Clara Ycart ha entrado con fuerza en la Selección y tiene muy claro que hará todo lo posible por acudir a una cita olímpica, sacrificando lo que haya que sacrificar por conseguirlo. Es una de las grandes promesas, pero detrás hay muchos años de trabajo hasta llegar aquí.

¿Cómo empiezas a jugar a hockey hierba? ¿Qué te motiva a jugar?

Juego a hockey porque era el deporte familiar: mi padre aún juega, mi madre jugó y estuvo en la Selección, mi hermana juega -es más, jugamos juntas en el equipo-, mis primos juegan, todos han jugado… Me viene de familia y era hockey o hockey. He seguido porque me encanta, es mi pasión totalmente y es mi hobby: no lo hago porque tengo que hacer deporte, sino porque me encanta.

¿Qué es lo que recuerdas con más cariño de tus primeros pasos en el hockey?

Los entrenadores. Al final, todo lo que vas aprendiendo de los entrenadores, cómo te cuidan al principio para que vayas aprendiendo… A la vez te enseñan también como persona: eso es lo más bonito que recuerdo yo de los inicios.

“Intentamos que las lesiones no afecten al equipo dentro del campo, pero al final estamos todas un poco pendientes”

Además, ahora ha ido todo muy rápido. Con 18 años ya estás en el equipo nacional. ¿Qué se siente al representar a tu país tan joven?

Realmente es un sueño que se ha cumplido bastante rápido, y es una ilusión para seguir entrenando, para seguir creciendo. No tengo palabras para describirlo, porque es una suerte inmensa la que yo he tenido.

Sí, porque además has entrado en el equipo en un año en el que ya estáis preparando Tokio 2020, que suponemos será el gran objetivo. Cuéntanos más de ese sueño. ¿De dónde te viene el sueño olímpico y a dónde aspiras a llegar con él?

La verdad es que, desde muy, muy pequeña, ya lo tenía claro: quería, y quiero, jugar en unos Juegos Olímpicos. Es mi sueño de toda la vida y por lo que he luchado siempre, por lo que voy a luchar. Espero que se cumpla en Tokio, pero si no, también hay más Juegos. Al final es cumplir el sueño. Si estoy en Tokio, espero estar con la Selección luchando por las medallas, a poder ser por la medalla de oro. Creo que con el trabajo que venimos haciendo y que estamos haciendo ahora, es una opción.

En tu equipo, CD Terrassa, marcaste este año el gol decisivo para ser campeonas. ¿Cómo fue ese momento?

Yo venía de un momento muy difícil, tras una operación, tenía mucha carga para ese torneo y… Uff, fue como tranquilidad, como “he podido ayudar”, aun llegando en un momento crítico para mí. Y mucha felicidad.

Uno de los peores momentos para un deportista es el de las lesiones. En el hockey, ¿cómo las afrontáis? Porque ya no solo afecta al jugador, ¿cómo afecta al equipo?

Depende un poco de las lesiones, pero en general es un golpe duro para el equipo. Aunque sea una concentración en la que somos 24 y vayamos rotando, es duro pensar que una no puede estar luchando para estar ahí. Te pones en su piel y piensas: “A mí me pasa eso ahora mismo y sería duro”. Es algo que intentamos que no afecte dentro del campo, pero al final estamos todas un poco pendientes, creo.

A la hora de tu formación como jugadora, ¿cómo ayudan las competiciones internacionales? ¿Tenéis problemas para salir a competir?

La Federación intenta ayudar al máximo, pero a nivel de Selecciones, excepto en la Absoluta, el resto nos pagamos una parte. No culpo a la Federación, porque estoy segura de que hace todo lo posible para que nos paguemos lo mínimo. Si no llega la Federación, las jugadoras tienen que pagárselo. Es duro tener que pagar para jugar en la Selección, algo impensable en otros deportes.

Cuando sales a competir internacionalmente, ¿qué descubres? ¿Qué aprendes?

Creo que en Chile, al estar al lado de Argentina, me sorprendió el volumen de gente que había. Mucha gente de Argentina, pero me sorprendió porque aquí al hockey juegas los domingos casi con los cuatro padres, y poco más. Ver toda la gradería llena, gente animando, a mí me sorprendió. Vale, no es tan grande como en el fútbol, pero es realmente brutal. Me ha aportado aprender a jugar con la presión de que hay gente. Eso pasó en el Mundial, pero te vas a jugar el Europeo sub18 y ya no hay casi gente. Se suele juntar mucha en el Mundial, la World League…

También es verdad que las competiciones que he jugado en Europa han sido en Inglaterra, en Nottingham, que no hay tanta gente como en Holanda o Irlanda. Cambia mucho de jugar en Holanda a jugar en Inglaterra; y también depende mucho de la ciudad. Pasa en España: no es lo mismo jugar en Santander que jugar en Terrassa, porque la gente no se va a mover de Terrassa hasta Santander para ver un Europeo sub18, pero si se juega en Terrassa, a la gente le pilla a cinco minutos de casa y va.

Pero creo que es bueno hacerlo en otros sitios que no sea Terrassa o Cataluña o Madrid, para intentar expandirlo por toda España.

El aspecto psicológico, dentro del que entra lo que comentas sobre jugar con gradas llenas, también es importante en la preparación de cara a un olímpico.

Es bueno tener los pies en el suelo cuando estás en los Juegos, sobre todo con el hecho de los autógrafos… Al final, llevas una camiseta, estás dentro de una Selección, estás en los Juegos… No eres el mejor del mundo, superfamoso. Sigues siendo el mismo, y creo que eso es importante: mantener los pies en el suelo y centrarse en la competición.

Terrassa, la ciudad de Clara Ycart, destaca por la cantidad de medallas olímpicas en hockey que ha dado al panorama deportivo español. En RELEVO nos atrae especialmente este fenómeno: una pequeña aldea gala que resiste al influjo del deporte rey, el fútbol, y que vive de una forma especialmente intensa la pasión por un deporte minoritario en el resto del territorio español. Pero, gracias a Terrassa y otros pequeños reductos en España, el hockey hierba tiene una fiel afición.

En los últimos 5 años han aumentado visiblemente las licencias de hockey: de poco más de 10.000 a más de 14.000. También ha aumentado en proporción el número de mujeres. Pero Cataluña sigue siendo la Federación con más licencias de hockey. ¿Qué pasa en Cataluña, y concretamente, en Terrassa?

No sé qué pasa [se ríe]. Somos muchísimos, realmente. Creo que lo que pasa es que, como ya hay mucha base de gente que juega, que si “este amigo mío juega, vamos a jugar”, “tengo un amigo que antes jugaba”…  Al final vamos aumentando, y por suerte en Terrassa somos muchísimos. Hay escuelas en cuyas clases tienes cuatro o cinco con los que juegas, o con los que juegas en contra. Es sobre todo Terrassa, con un volumen muy grande de jugadores.

“No sé qué pasa en Terrassa, somos muchísimos. Creo que es porque ya hay mucha base de gente que juega”

¿Se promociona el hockey de manera especial en Terrassa?

Sí que hay varios colegios que hacen hockey, no en extraescolares, pero sí en Educación Física. Pero yo creo que es más que nada por los amigos que juegan, y algo cultural. ¿Qué deporte haces? El que hacen tus amigos; a no ser que te venga de los padres y que ellos hayan jugado toda la vida al baloncesto… Al final, a lo que juegan los amigos.

En Terrassa hay una asociación que aglutina todos los equipos, ¿verdad? Eso también ayuda a promocionar el deporte.

Sí, se llama Hockey por Terrassa. Realmente, en Cataluña hay muchos clubs fuera de Terrassa que han crecido, como Castelldefels, Iluro… Son pequeñitos, pero al final también tienen jugadores y hacen que la Liga no sean tres partidos y ya está. Puede que juegues tres veces contra el mismo equipo, pero son ocho equipos y te dura toda la temporada. Creo que esa también es la diferencia entre Cataluña y otros lugares de España, también de nivel. También hay otros sitios que hay equipos, pero al no haber un mínimo de nivel, por decirlo de alguna manera, también es más difícil que crezcan los jugadores. La competencia creo que es vital para seguir creciendo.

Terrassa es la tercera ciudad de España con más medallistas, especialmente por el hockey. ¿Se nota eso en el ambiente? ¿La gente habla de hockey en Terrassa?

Hay mucho ambiente de hockey, y el hockey es como un bloque. Cuando voy al cine con mis amigas, voy saludando gente y la mayoría son de hockey. Me miran como “¿por qué saluda a tanta gente?” Es que son del hockey. Puede que no hayas jugado contra ellos ni nada, pero los conoces, sabes quiénes son del hockey. Se crea una microsociedad alrededor del hockey. Sí que hay algunos torneos que también juntan mucha gente.

¿Crees que las instalaciones y dotaciones deportivas tienen que ver con la implantación del hockey?

No tanto. Por ejemplo, mi club no tiene unas grandes instalaciones, ni tampoco súper nuevas, y tiene jugadores y gente. Creo que, sobre todo, es cultural, porque no hay un motivo por el que vayan… Si lo que buscan son unas instalaciones nuevas, no es porque vayan a jugar al hockey, porque necesitas un campo, un palo y una bola.

Cuando hablas con tus compañeras de la sub21 y de la Absoluta que no son de Terrassa, ¿comparas los ambientes de sus ciudades con la tuya?

No, creo que no lo hemos comentado porque todas sabemos… Por ejemplo, en Santander no hay tanto hockey comparado con Cataluña; o Barcelona mismo ya es algo muy distinto. No se habla, pero la gente sabe.

 

¿Qué frena a la gente a practicar hockey?

El hockey, si no lo practicas desde pequeño… Tú le das a un niño de tres años un palo y una pelota y no te sabe hacer nada; le das un balón de fútbol y al final te lo chuta. Creo que ahí está la diferencia entre el hockey y el fútbol, y por qué el fútbol tiene tantas fichas y el hockey no tantas. Necesitas algo más de coordinación.

En el fútbol es muy difícil llegar a la élite, pero para jugar los fines de semana con los amigos es mucho más fácil. Y al final es lo que se ve en la calle también. Además, está el precio del material. Al fútbol puedes jugar con las zapatillas con las que vas al colegio, y una pelota la encuentras por poco dinero. Una pelota de hockey y un palo, más el bucal, las espinilleras, el guante… Al final sumas y… uff. Además, por ejemplo, una pista de tenis, de fútbol, de baloncesto… las ves en cualquier sitio de España, pero un campo de hockey no lo vas a ver tanto.

Sin embargo, como hemos comentado, Terrassa es la excepción. La mayor atención al hockey hierba viene dada por los Juegos Olímpicos, una burbuja que se da una vez cada cuatro años que, cuando pasa, condena de nuevo a este deporte –y a otros muchos– al olvido.

El hockey ahora mismo es un deporte en el que hay muy pocos patrocinadores.

Sí, pero por suerte en la Federación se está trabajando para conseguir patrocinadores. Al ser un deporte minoritario es mucho más difícil, porque la gente no se fija tanto y las empresas no les gusta “ayudar” tanto. Eso sí, los sponsors que tenemos, chapó, porque nos ayudan un montón.

¿Cómo valoras la presencia mediática del hockey en España comparándola, por ejemplo, con países como Holanda, que es la gran referencia en el hockey mundial; o con Argentina, que también tiene una gran Selección femenina -las Leonas, con Luciana Aymar-, que también es muy seguida por los medios de su país?

Realmente, en el día a día, es como si no existiera el hockey, pero sí que últimamente estamos teniendo más presencia gracias a Grada1, que cada fin de semana retransmite un partido de chicos y uno de chicas. También GOL dio las Final Four de la Liga. Al final no tiene mucha presencia, pero sí que retransmiten algunos partidos, que hace tiempo no se hacía, y es de agradecer.

¿Cómo intentarías animar a la persona que nunca ha visto hockey a que venga a un campo y disfrute del hockey?

Creo que la animaría simplemente diciéndole la acción que hay. El fútbol, por ejemplo, es un deporte muy parado; en cambio, el hockey es todo el rato contraataques, que en segundos estás en la otra área. Es más espectacular de ver, porque hay mucha más acción que en otros deportes.

¿Te ves viviendo del hockey? ¿Te ves yéndote fuera, como Rocío Ybarra, que se fue a Holanda?

Si fuera necesario para llegar a los Juegos… Al final es un sacrificio irte a Holanda, Alemania o Bélgica a probar. No lo descarto, porque creo que es una experiencia muy buena: irse fuera, jugar otro tipo de hockey… Entre países es muy distinto. Crecer, también; el hecho de vivir en tu casa y no en casa de tus padres te hace crecer como persona, y también como jugadora, porque ya no es centrarse en el hockey y estudiar… Al final, las jugadoras de hockey estamos todas estudiando. No es como el fútbol, que vives de él; o el tenis, que puedes vivir de ello; el baloncesto también, depende… No, en hockey, o estudias, o cuando se te termina la carrera ya no tienes de qué comer.

Estudiar y hockey: la vida de Clara Ycart. No es fácil compaginar ambas facetas, pero tiene claro que no le importa sacrificarse para conseguir sus objetivos. Si hay una palabra que define a esta joven jugadora es ‘sacrificio’.

¿Cómo es un día para vosotras? Estudiáis y entrenáis, debe ser complicado simultanearlo.

Sí, entre semana entrenamos en el CAR. Las de Cataluña entrenan juntas lunes, martes y jueves, igual que las de Madrid. Sí que tenemos más o menos flexibilidad de horas para entrenar, pero tampoco podemos entrenar a las 6 de la tarde porque a las 8 estamos entrenando con el club. Entrenando al mediodía no te saltas muchas clases, pero sí te saltas algunas. En segundo de Bachillerato sí lo he notado un poco. Perderte clases es un sacrificio que haces al final para llegar ahí en las mejores condiciones.

Ahora has acabado Bachillerato. Y después, ¿estudios relacionados con el deporte u otra rama diferente?

Me voy a ingeniería. Me gusta mucho el deporte, pero sería demasiado, todo el tiempo deporte. Creo que me cansaría un poco. Entrenar niños pequeños o algo así, sí, por qué no, pero dedicarse solo a ello no.

¿No ves toda tu vida pegada al hockey?

A nivel profesional, no. Con mis hijos, mis nietos… eso sí, por supuesto. Pero trabajando por el hockey, no lo veo ahora mismo.

“Me gusta mucho el deporte, pero me cansaría un poco estudiar algo relacionado con ello”

¿Tienes rituales o manías como entrar con el pie derecho al campo o saltar las rayas del campo?

Soy bastante maniática con algunas cosas: intento ponerme música antes y cosas así, para relajar un poco. En concentraciones largas intento sentarme en el mismo sitio en las reuniones. Lo del pie derecho no [se ríe]. Entras y sales tantas veces al campo que no te puedes fijar en eso. Y lo de las rayas, si tenemos que hacerlo en hockey, como hay tantas rayas marcadas… [se ríe].

¿Dónde prefieres jugar: pista o hierba?

Antes me gustaba muchísimo más jugar en hierba, pero últimamente sala también me gusta. Si me dan a elegir solo una, hierba: es lo mejor, es olímpico.

También competiste en el colegio en atletismo.

Sí, más o menos. Era una competición entre coles que hacíamos en Terrassa, y competí en salto.

Y ganaste.

Sí [se ríe].

¿Te has planteado otros deportes?

Yo de pequeña quería hacer fútbol y hockey, pero mis padres me dijeron: “Bueno, es que fútbol mejor que no…” [se ríe] Y terminé en el hockey, y muy contenta de haber terminado aquí, la verdad.

¿No lo cambiarías?

No. No, no. El ambiente del hockey me gusta más.

¿Un referente para ti dentro del hockey?

Gigi Oliva, que también está en la Selección. Creo que es un gran referente en todo.

¿Y en el mundo del deporte en general?

Creo que al final son los míticos: Usain Bolt, Rafa Nadal, Andrés Iniesta… Son un poco los míticos de todo el mundo, pero no hay nadie en quién me fije especialmente. No he tenido un referente fijo.

¿Un sueño?

Los Juegos Olímpicos, claro.

¿Participar o ganar?

Uff… Yo creo que son los dos. Al final, participar en los Juegos es EL sueño, pero ganar una medalla ya sería como salirse del sueño y llegar a otro nivel que no sabría cómo explicar. ©RELEVO

 

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