ALICIA MARÍN:

“Me hice una promesa de pequeña: ir a unos Juegos Olímpicos”

La arquera caravaqueña se enfrenta a su segundo Mundial absoluto en México tras pasar hace unos días por su último Mundial junior.

ALICIA MARÍN:

“Me hice una promesa de pequeña: ir a unos Juegos Olímpicos”

La arquera caravaqueña se enfrenta a su segundo Mundial absoluto en México tras pasar hace unos días por su último Mundial junior.

 

José M. Amorós
@JoseMAmoros
Publicado el 15/10/2017 a las 13:40 

TIEMPO DE LECTURA: 6 minutos

“Es el mes más importante de mi vida deportiva y lo estoy afrontando con paciencia y tranquilidad.” Esa es la mentalidad de Alicia Marín (Caravaca de la Cruz, 1997), la joven arquera en la que están puestas muchas esperanzas sobre el futuro del tiro con arco español. Se acaba de enfrentar al Mundial Junior y encara desde hoy un Mundial absoluto que puede significar un paso adelante en su carrera y la confirmación de una excepcional progresión. “Si hay medallas, mejor. Pero, sobre todo, quiero aprender y disfrutar. Es mi segundo Mundial absoluto y debe ser un gran competición de aprendizaje”, reconoce Marín a Relevo Magazine.

Alicia es una chica tímida, sencilla y con unos valores claros: “Sobre todo, lo importante es ser muy humilde. Desde muy pequeña, creo que la humildad es lo esencial. Si no eres humilde, directamente te vas… te vas al traste.” Esta es la concepción del deporte que le llevó al podio en su primer Europeo absoluto, con solo 17 años, y que le ha llevado a este Mundial absoluto con un sexto puesto final en la Copa del Mundo. Su humildad se refleja al preguntarle en quién se fija para mejorar cada día: “En mi entrenadora.”

Un deporte inspirado en el Medievo

El tiro con arco se nos antoja a los menos iniciados en este deporte como una suerte de tiradores medievales como los que veíamos en las películas de nuestra infancia, clavando certeramente flechas, unas veces en manzanas sobre las cabezas de sus amigos y otras, en los corazones de sus enemigos. Y, aunque el deporte poco tiene que ver con el imaginario popular -más allá de la necesidad de puntería-, la afición de Alicia Marín tiene mucho que ver con los arqueros del Medievo: “Cuando tenía 3 o 4 años, fuimos al castillo de mi pueblo. Al llegar allí, mi hermana y yo preguntamos qué eran esas aberturas verticales de la torre, y mi padre nos explicó que se llamaban aspilleras y se utilizaban para lanzar flechas con arcos para defenderse de los ataques. Al día siguiente, volvimos a ir y mi padre nos sorprendió con un arco de caña. ¡Y ahí lanzamos nuestras primeras flechas!”

Imagen de Celia Castaño.

Lo que comenzó como un juego de niños, marcó a Alicia hasta que tuvo de nuevo la oportunidad de tener un arco entre sus manos. Unos años después, se celebraban unas olimpiadas escolares en su barrio de toda la vida. Entre las pruebas propuestas había una competición de tiro con arco. “Nos apuntamos. Ese juego de niños se había convertido en un deporte para competir”. Desde entonces, Marín ya no ha soltado el arco de sus manos. Se enganchó para siempre a un deporte que define como diferente: “Al ser un deporte poco conocido, tiene un ambiente bastante distinto al resto de deportes, y eso me gusta”.

Alicia ha crecido, y de la niña que era queda, en un principio, una mujer un poco vergonzosa y cortada. Pero Marín se transforma con un arco entre las manos, convirtiéndose en una auténtica fiera competitiva. “Yo no lo noto, pero es probable que cambie de estar fuera a dentro de una competición. Me concentro mucho. El nivel de concentración varía muchísimo el carácter. Yo, con el arco entre las manos, lucho por lo que quiero.”

La preparación de dos Mundiales

Ahora Alicia Marín quiere disfrutar, aprender y conseguir el mejor resultado posible en el Mundial 2017, que se celebra en Ciudad de México. La ciudad ha sido asolada hace menos de un mes por un terremoto que arrasó edificios e impactó con sus imágenes al resto del mundo. La federación internacional decidió continuar con la celebración del Campeonato del Mundo para ayudar a los mexicanos a volver a la normalidad tras unas semanas muy duras. “No van a cobrar para ver las finales, para que vaya también la gente de allí, y pueda olvidar lo que ha estado pasando estas semanas disfrutando de nuestro deporte”, explica Alicia. Aunque reconoce que hubo momentos de incertidumbre en plena preparación: “Leímos que World Archery quería seguir con lo planificado y realizar el Mundial. Aunque estábamos un poco preocupados con lo que pasaría: cancelación, aplazamiento…”

Imagen procedente de las RR.SS. de Alicia Marín

 

Para preparar los dos Mundiales a los que se está enfrentando este mes, Alicia ha entrenado mucho. Aunque en principio el tiro con arco no tiene fama de ‘deporte duro’, es necesario conocer las rutinas de entrenamiento de los arqueros para valorar el esfuerzo que realizan. Algunos números marean: “Tiro en torno a 450-500 flechas al día, en un total de 7 horas de entrenamiento”, señala Alicia. Además, el tiro con arco es uno de esos deportes donde el aspecto psicológico pesa tanto, o incluso más, que el físico. Siete horas -casi un tercio de un día- con los ojos puestos en un círculo de 12 centímetros de diámetro convierten los entrenamientos en una prueba de esfuerzo psicológico total: “Se hace duro, pero cuando tienes competiciones en el horizonte se hace menos duro. Sólo te fijas en ese horizonte y haces el esfuerzo que haya que hacer para llegar lo mejor posible”, reconoce Alicia. Seguro que los arqueros medievales no entrenaban tanto.

Cuando llega el momento de la competición, todo se complica, ya que son las últimas flechas las que deciden quién gana, quién sube al podio o quién cumple objetivos. Las últimas flechas son un momento de infarto en el que el arquero mejor preparado psicológicamente, aquel capaz de mantener la mente fría y controlar sus nervios, será el triunfador. “Estoy ahora trabajando en el control de las últimas flechas, donde realmente te lo juegas todo. Aunque nervios siempre va a haber y es imposible controlarlos al 100%, el que consiga hacer mejor ese control ganará”, destaca Alicia Marín. Sin embargo, aunque no es exclusivo del tiro con arco, quizá sea en este deporte donde un factor tan incontrolable como la suerte juega un papel mayor: “En nuestro deporte, hay veces que pesa mucho la suerte. Jugársela a un flecha significa que el tirador que mejor día tenga se lleva la competición”.

Imagen procedente  de las RR.SS. de Alicia Marín.

Alicia combina la preparación física y psicológica que necesita este deporte -7 horas diarias- con sus estudios: “Un arquero es muy difícil que viva solo del tiro con arco. Hay becas por los resultados, pero conseguir esos resultados es muy difícil. Por eso ahora yo estoy estudiando para luego tener un trabajo y poder combinarlo”. Compaginar ambas facetas es complicado, y muchos deportistas terminan abandonando una de ellas. Las miradas del tiro con arco español están puestas en el futuro de Alicia Marín, pero podemos estar tranquilos porque ella lo hace tenido bastante claro desde siempre: “Me hice una promesa de pequeña: iba a ir a unos Juegos Olímpicos y hasta que no lo consiga no voy a parar”. Y Alicia ya no quiere esperar mucho para demostrar lo que vale: “Quiero ir a los próximos Juegos Olímpicos. Me quedé muy cerca de Río, a solo dos puntos, y quiero quitarme esa espinita.” ©RELEVO

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